Recuerdo esa cita como si fuera ayer, aun insegura, sin
certeza de lo que fuera a pasar, expectante pero dubitativa a la vez, un montón
de sentimientos en un solo momento. Previo a todo habías comentado vía redes
sociales las ganas que tenías de besarme, que ello se multiplicaba por cada gol
de la U en un partido, frente a eso el beso era inminente.
Yo estaba nerviosa, inquieta, sabía lo que ocurriría, pero
debo decir que cuando pasó, fue el comienzo de una historia maravillosa, aun “éramos
nada”, pero dando un paso para ser algo más. Con ello pude percibir que tu
interés era real, que impensadamente lo nuestro comenzaba a pintarse de colores,
aunque fueran indeterminados.
Es así como el primer beso marcó nuestra relación, y ello
nos hace estar ad portas de un nuevo aniversario, uno repleto de vivencias y
aprendizajes, uno con esperanzas de seguir construyendo este “loco amor”, ese
amor que nos tomó por sorpresa y hasta el día de hoy nos regresa al comienzo de
todo.
