miércoles, 28 de marzo de 2018

El primer beso, uno de tantos, uno de muchos


Recuerdo esa cita como si fuera ayer, aun insegura, sin certeza de lo que fuera a pasar, expectante pero dubitativa a la vez, un montón de sentimientos en un solo momento. Previo a todo habías comentado vía redes sociales las ganas que tenías de besarme, que ello se multiplicaba por cada gol de la U en un partido, frente a eso el beso era inminente.

Yo estaba nerviosa, inquieta, sabía lo que ocurriría, pero debo decir que cuando pasó, fue el comienzo de una historia maravillosa, aun “éramos nada”, pero dando un paso para ser algo más. Con ello pude percibir que tu interés era real, que impensadamente lo nuestro comenzaba a pintarse de colores, aunque fueran indeterminados.

Es así como el primer beso marcó nuestra relación, y ello nos hace estar ad portas de un nuevo aniversario, uno repleto de vivencias y aprendizajes, uno con esperanzas de seguir construyendo este “loco amor”, ese amor que nos tomó por sorpresa y hasta el día de hoy nos regresa al comienzo de todo.

lunes, 19 de marzo de 2018

Un comienzo poco ortodoxo.

A medida que iban pasando los días, la incursión en conocerte se fue dando más interesante, puesto que tú eras y eres (y muy probablemente siempre serás), una mujer muy interesante y atractiva desde el ámbito global del concepto. Fui conociendo aspectos más complejos de ti, algunos muy íntimos, que si bien fueron inesperados, pero sí muy agradecido por la confianza que ibas entregando.

Con el paso de las semanas me fui dando cuenta que me gustabas. Con temores, y muchas dudas, puesto que había terminado hace poco, y si bien no tenía sentimientos afectivos de ninguna índole hacia mi otrora pareja, sentía mucho rencor y resentimiento por la manera en que se habían dado las cosas. Más dudas me generaba el convivir en mi ambiente laboral con mi ex. El cahuineo y los pelambres siempre han sido alimento de personas inescrupulosas, y desde el primer minuto me propuse hacer las cosas bien contigo, porque sabía, dada la enorme confianza que me brindaste, que el iniciar algo implicaba una responsabilidad titánica.

Cuando te besé por primera vez, decidí tomar el momento como una prueba de tu valor, de tus ganas y tus deseos de dar un paso enorme hacia algo impensado que fue surgiendo con el transcurso de las semanas venideras. Me sentí contento, porque muchas veces lo que más cuesta es dar el primer paso, y tú lo hiciste. Fue bonito porque noté tu valentía pese a los nervios y las dudas. Hasta el día de hoy agradezco y valoro ese tremendo gesto, porque fue la primera piedra a través de la cual dimos inicio a nuestra historia de amor, y eso fue un 10 de abril, del año 2015, es decir, hace casi 3 años.